CULTO POR EL DÍA DE LA REFORMA EVANGÉLICA

Como ocurriera años anteriores, la FEDERACIÓN ARGENTINA DE IGLESIAS EVANGÉLICAS se dispone a celebrar un nuevo aniversario de la Reforma Evangélica, camino hacia el 5to. Centenario de la misma, y a continuar con nuestro reclamo para que el 31 de Octubre sea incluido en el Calendario Nacional como Día de la Reforma y presencia evangélica.

Para la FAIE recordar la Reforma es la memoria de un acto de libertad y el compromiso de seguir contribuyendo desde nuestra fe a la vida plena de todos y todas, proclamando el mensaje de amor y salvación en Cristo. Por ello el lema que nos convoca este año es: Viviendo la libertad en Cristo.

A tal efecto, invitamos a unirse a esta celebración litúrgica que se realizará el día viernes 30 de octubre de 2015, a las 19hs. en Av. Rivadavia 4050.

Culto por la reforma FAIE

La Iglesia y la Guerra

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                                                     Buenos Aires, Octubre /2015

¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes?
¿Acaso no vienen de sus pasiones, las cuales luchan dentro de ustedes mismos?
Santiago 4.1 (RVC)

La compleja geopolítica contemporánea exhibe tácitamente los estrechos vínculos comerciales que existen entre agresores y agredidos. Estos generan ganancias, en parte reinvertidas en aprovisionar ejércitos para nuevas batallas.

Las bombas, que no discriminan entre los amantes de la guerra y quienes de ella huyen, producen una estela de muerte, bruma que envuelve a los unos y a los otros.

Fotografías del horror: yertos niños ahogados en las playas, hospitales bombardeados, caravanas de desterrados y barcos sobrecargados de fugitivos aterrados sacuden, por un instante, la cauterizada conciencia de la humanidad, saturada de información para nada inocente.

Todos los bandos en pugna reclaman para sí la inocencia, enarbolan sus derechos como justos, exacerban pasiones nacionalistas y aseguran estar respaldados por algún dios.

La pregunta de Santiago nos llama a la reflexión, pues Dios no convoca a guerra alguna. Son las pasiones humanas las que obedecen a sus codicias, madres de las contiendas.

Demagogos convencen a unos insuflándolos de divinos patriotismos; otros se encuentran presos del sistema bajo sentencia “legal”. Ambos son conducidos hacia la muerte propia o ajena, la cual finalmente asesina, pues el que mata, muere. Dijo el Predicador hablando en nombre de Dios:

El que peca contra mí, se daña a sí mismo; el que me aborrece, ama a la muerte.
Proverbios 8.36 (RVC)

Velando por la paz en Siria, vemos con estupor cómo los bandos en pugna reciben el aliento religioso que exacerba posiciones. Hacemos un llamado a la Iglesia, a líderes religiosos y a los pueblos de la tierra, a meditar en las palabras de nuestro Señor Jesús:

La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da.
No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.
Juan 14.27 (RVC)

Creemos que es desarmando a la guerra como se consigue la paz. Ella debe nacer en los corazones en pugna. Desbaratemos odios y avaricias, razones de la guerra, anunciando a la humanidad la reconciliación con Dios.

Convocamos a todos los amantes de la paz a elevar nuestra voz contra las acciones miserables y bélicas de los Estados. Denunciemos, incluso, el silencio cómplice e indiferente de aquellos que no participan en la contienda.
Socorramos a las víctimas sin preguntar a qué bando pertenecen, apoyemos las decisiones de los países que acudan en rescate de ellas.
No dudemos de manifestarnos contra la guerra, neguémonos a prestar todo tipo de colaboración ideológica o de hecho que la sustente.

No son días para el silencio ni el miedo, quitemos de nuestra alma toda turbación, como nos lo dijo el Señor Jesús; recibamos y propaguemos su paz,
la cual no proviene del uso de las armas, tal como el mundo –Estados y Naciones– pretenden imponer.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción,
y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
1ª Corintios 15.54 (RV1960)

Néstor O. Míguez – Presidente FAIE

Guillermo Prein -Vicepresidente 1º FAIE

Memoria, Verdad y Justicia

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”  Romanos 1:18.


   Las palabras memoria, verdad y justicia son hoy el reconocido reclamo de las víctimas del terrorismo de Estado que azotó a nuestro país entre los años de 1976 y 1983. Ellas encierran una exigencia impostergable. Son palabras con un fuerte significado también para la fe cristiana, y están en el corazón mismo del Evangelio de Jesús. Es la “memoria peligrosa” de su tortura y asesinato lo que recordamos en la Santa Comunión (hagan esto en memoria de mi, Lucas 22:19). Es la verdad la que nos hace libres (conocerán la verdad y la verdad los hará libres, Juan 8:32). Es la bienaventuranza a los que tienen hambre y sed de justicia (Mateo 5:6) y que se anuncia con su Reino (Mateo 6:33).

   La afirmación de memoria, verdad y justicia es, para nosotros como evangélicos, por lo tanto, ética y teológicamente inexcusable. Están vinculadas de tal manera que no se puede dar una de ellas sin las otras. La memoria hace presente el horror de la victimación. La verdad de lo ocurrido y la justicia que lo sanciona conforman una unidad que no puede quebrarse sin que se pierdan las tres. Estas tienen un significado positivo: es la memoria que nutre la experiencia para crecer, es la verdad que libera para una nueva esperanza, es la justicia que asegura la vida.

   Por cierto, las palabras perdón y reconciliación también son parte del Evangelio que proclamamos. El perdón no puede ser impuesto desde otros: solo puede nacer de la víctima. El verdadero perdón nace del arrepentimiento y la reparación del victimario: sin ello se transforma en impunidad, la negación de la justicia. La reconciliación cristiana es un acto de amor, nunca el fruto de una negociación; donde subsisten el odio, el ocultamiento y la soberbia nunca habrá reconciliación.

   Por ello la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas sostiene éticamente la necesidad de la continuación de los juicios sobre violaciones a los Derechos Humanos, más allá de las circunstancias políticas y cualesquiera sea el gobierno que presida nuestra nación. También oramos para que, establecida la justicia, se pueda dar la reconciliación, si quienes han cometido los crímenes expresan su sincero arrepentimiento, están dispuestos a aceptar el dictamen de la justicia y reparar, mediante el esclarecimiento de la verdad, el dolor y sufrimiento causado.

   Hará al bien de nuestra Nación y será parte del camino de seguridad para todo el  pueblo que sean juzgados y sancionados quienes cometieron estos delitos, así como cualquier otro atropello a la dignidad humana. Así se mostrará que la violencia, la agresión, el odio fratricida y el prejuicio no conducen al bienestar y la paz. Oramos para que el Espíritu de Dios nos guíe para encontrar los caminos necesarios para que la justicia, en todos sus planos, pueda manifestarse en el amor y respeto mutuo, que hacen a la dignidad y a la buena convivencia de los pueblos.

Buenos Aires, Septiembre 2015

      Federico H. Schäfer                                                                   Néstor O. Míguez

        Secretario FAIE                                                                           Presidente FAIE

“Mi pueblo construirá casas y vivirá en ellas…”

Logo FAIE 2Con gran alegría compartimos con ustedes que el 21 de abril se realizó un acto en la ciudad de Barranqueras, Chaco, donde fueron entregados 51 títulos de propiedad a personas del Barrio Nuevo Amanecer, construido por ayuda mutua, por la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) hace más de 30 años en circunstancias de una fuerte inundación que dejó miles de familias evacuadas y  sin sus viviendas.

En los años 1982 y 1983 en Resistencia, Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana sobrellevaron una prolongada situación de ansiedad y angustia causada por la sostenida amenaza de los altos niveles de agua de los ríos Paraná y Negro.

Las personas del lugar se organizaron con representantes de la FAIE, profesionales y voluntarios y pudieron construir el Barrio Nuevo Amanecer

Para la adjudicaciónde los títulos de propiedad se analizaron muy exhaustivamente, caso por caso, teniendo como base el listado primario de la FAIE.

En la firma estuvieron presentes por la Municipalidad la Escribana Cora Echezarreta, la Sra. Intendenta Alicia Azula, junto con Concejales y la Sra. Ana De Medio representando a la FAIE.barranqueras

Damos gracias a todas las personas que de muchas formas estuvieron en este proceso desde sus inicios.

Pedimos disculpas a los beneficiarios que tuvieron que esperar para que se concrete este acto de justicia durante tanto tiempo. Pocas cosas son comparables en la vida como la de saberse  digno de su vivienda.

Rogamos a  Dios, nuestro Señor, para que sepueda seguir adelante con otras viviendas y lograr un Barrio donde disfrutar dignamente de todos los espacios.

“Mi pueblo tendrá una larga vida y podrá disfrutar del trabajo de sus manos.”

Ana De Medio

Coord. Dto. Desarrollo y Emergencia

FAIE.

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Mensaje de Pascua 2015

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 Buenos Aires, 25 de marzo de 2015

Los cristianos nos aprestamos a celebrar la Pascua, la memoria de la pasión, crucifixión, muerte y Resurrección de Jesús, el Cristo. Coincidentemente se celebran las festividades del Pesaj judío. Son tiempos para revalorizar el mensaje de esperanza y gozo, el sentido de la salvación. Son tiempos cuando es bueno revisar nuestros pensamientos y acciones para acercarnos a la voluntad del Dios que nos hace hermanos y hermanas, que ama a todos y todas por igual, que procura nuestra paz y plenitud.

Este año esta celebración nos encuentra en un tiempo preparatorio de elecciones nacionales. Nos alegramos de ello, porque significa que nuestro país sigue afirmado en el camino democrático. Es, a la vez, el tiempo cuando se exponen disidencias, pensamientos divergentes, diversos proyectos, entre los cuales el pueblo deberá optar. Por eso pedimos que quienes asumen el desafío de presentarse como candidatos sean claros en su expresión, explícitos en sus propuestas, coherentes en sus dichos y acciones. Hemos escuchado demasiadas predicciones de catástrofes que nunca ocurrieron; ello sólo agrega una atmósfera de ansiedad que no es buena ni saludable para la vida de un pueblo.

Hace al bienestar del pueblo y a la paz que buscamos que se honre la honestidad y la verdad en todo tiempo, y la gestión de gobierno y la actividad política, así como la difusión mediática, no están exentas del mismo mandato ético. Necesitamos más ideas constructivas que acusaciones, atención a los más postergados y débiles que discusiones retóricas, confrontar el delito de los grandes y poderosos tanto como de los rateros cotidianos, y crear entre nosotros un ambiente de respeto más que de agresión, provenga de donde provenga y sea quien sea quien lo formule. Los poderes, sean del gobierno o la sociedad política, o de la sociedad civil y sus corporaciones, deben ejercerse con mesura y en servicio al conjunto de la población.

Comprobamos que también en nuestras comunidades de fe se toman diferentes opciones. Ello es justo y lógico y parte de la libertad del Evangelio, y es responsabilidad de los pastores y dirigentes respetar esa pluralidad dentro del pueblo de Dios.

Los evangélicos somos llamados a anunciar un tiempo nuevo, de justicia y paz, de perdón y reencuentro, y vivirlo en nuestras relaciones dentro y fuera de la Iglesia. Evitemos hacernos eco del odio y denostación que circulan en diferentes ámbitos y medios, y procuremos mostrar que se puede disentir sin resentimientos, discutir sin insultar, proponer sin invalidar a otros, buscar justicia sin pedir venganza. Las discrepancias no deben dar lugar al quebrantamiento de la comunión fraterna. Las palabras injuriosas, la descalificación artera del otro, el prejuicio y menos aún el odio forman parte del mensaje del Evangelio que celebramos en estos días. El Evangelio que predicamos no infunde temor ni es amenaza, sino confianza en el amor salvador de Dios.

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Por eso, una vez más, comprometemos nuestras oraciones y nuestra participación en todo aquello que nos construya como pueblo, que nos afirme en lazos de justicia y paz entre nosotros y con los otros pueblos de la tierra. Los problemas y conflictos de los pueblos deben ser resueltos por los propios pueblos por los caminos democráticos. Por eso nos dolemos ante las amenazas de guerra y escaladas armamentistas que se ciernen sobre nuestro continente a partir de la actitud beligerante que adoptan ciertas potencias. Las intervenciones foráneas no traen justicia ni paz, agravan los conflictos. Por ello exhortamos también a orar por la paz confiando en que se evite abrir un nuevo foco bélico en nuestro continente.

La fe cristiana no reclama otro privilegio que el que le da el propio evangelio: el ser testigos de la Cruz de Cristo y de su amor salvador hacia toda la humanidad sin distingos, el de anunciar la esperanza que se abre con su Resurrección, y ser portadores de la presencia del Espíritu de Dios que anima toda la creación. Ese es el sentido de la Pascua, y esperamosque así podamos celebrarla.

Por la Junta Directiva de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas,

                 Presi y Secretario FAIE 2013