La Iglesia Evangélica no llega a la TV Pública

Desde hace tiempo las iglesias evangélicas (plural) venimos pidiendo que los medios públicos den un espacio como el que tienen otras confesiones y  comunidades religiosas, contemplando y considerando la pluralidad de iglesias, asociaciones y movimientos que forman parte de la tradición evangélica. La actual decisión de la Televisión Pública de otorgar este espacio a una sola de las agrupaciones religiosas evangélicas no cumple con este pedido.

En primer lugar, no existe “una iglesia evangélica”. El movimiento evangélico es plural, diverso, y las distintas iglesias evangélicas tienen, como todas las confesiones religiosas, diferentes concepciones teológicas sobre muchos puntos. Así han participado históricamente con variados énfasis en cuestiones que hacen a la vida social y expresado diferentes conceptos y miradas sobre nuestra realidad nacional.

El otorgamiento de este espacio a la Federación ACIERA es una decisión política tendenciosa, que impone una discriminación frente a otras expresiones de la fe evangélica. Las iglesias con más antigua presencia histórica en el país no integran esta agrupación. ACIERA, si bien agrupa a un número significativo de iglesias, ha expresado posiciones dogmáticas y doctrinales que distan de tener consenso entre los evangélicos. El pueblo de nuestro país y el público televisivo tienen derecho a saber que el programa de la TV Pública llamado “Buenos Noticias” no es expresión de las iglesias evangélicas sino de una particular parcialidad de las mismas y que hay otras miradas teológicas que hacen a la tradición y presencia evangélica en nuestro país y en el mundo.

Por eso consideramos que las iglesias evangélicas no tienen un espacio en la televisión pública y continuamos con nuestro reclamo para que los medios estatales reconozcan la pluralidad y abran este espacio a las diversas expresiones evangélicas en el país.

          Néstor Miguez

Presidente      

Los evangelios, los evangélicos y la agenda pública

Buenos Aires, 23 de julio de 2019

 

El crecimiento de las iglesias evangélicas en América Latina en tiempos recientes ha hecho más visible su presencia pública. Pero cabe señalar que las iglesias y creyentes evangélicos, varones y mujeres, han participado activamente en la vida social y política, especialmente en las áreas de  educación, salud, servicios sociales, derechos humanos, acompañamiento a los pueblos originarios, libertades cívicas, actividad sindical, cultura y deportes, resguardo de la naturaleza, entre otras, desde el nacimiento de nuestro país. La lista de nombres (incluso mártires) y sus acciones sería muy extensa, aunque desconocida para gran parte del público. Desde la comprensión del Evangelio, desarrollaron iniciativas progresistas que generaron avances transformadores y positivos de nuestra sociedad.

Sin embargo, vemos con preocupación que en los últimos años los medios informativos han destacado, no siempre con acierto,  la actuación de algunos personeros o entidades evangélicas que han expresado sus posiciones en materia relativas a género y aborto, seguridad y otros asuntos mayormente en términos absolutos y polémicos, obviando la realidad que no todos los evangélicos sostenemos las mismas opiniones en estos temas.

Según los evangelios, Jesús no expresó posiciones extremas en temas de moral sexual. Es más, cuando pusieron delante de él una mujer acusada de adulterio, evitó condenarla, rescatando así  su vida[1]. En cambio, fue extremadamente duro con el rico que ignoraba al pobre que dormía en la calle frente a su puerta2, y con quien no quiso compartir sus bienes con los pobres3. Jesús vuelca las mesas de los que especulaban con el cambio de dinero y quienes hacían negocio con la religión4, acentuando en sus enseñanzas que “el que quiera ser grande debe servir a los demás”5.

Otros textos bíblicos mencionan las cuestiones de género, pero en un marco de afirmación de la vida y la justicia. Son indicaciones para las comunidades creyentes y no leyes que hay que aplicar al resto de la sociedad6. Son opciones desde la fe, y no un impuesto moralismo fariseo.

La “agenda pública” de Jesús queda anunciada en su invocación profética: “Buenas noticias a los pobres, sanidad a los enfermos, consuelo a los sufrientes, libertad a los cautivos y liberación de los oprimidos”7. Jesús sanó8, enseñó y alimentó a multitudes9, todo gratuitamente y sin exigencias. No fueron solamente discursos sobre valores: fue su práctica cotidiana. En su última enseñanza a sus discípulos antes de su asesinato por parte del Imperio, señala la continuidad de su presencia en el alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, recibir a los extranjeros, vestir al desnudo, visitar enfermos y presos10.

En términos actuales, podemos decir que Jesús acentuó sus enseñanzas vinculadas con la igualdad de todas las personas en su dignidad, la justicia social, especialmente en términos de alimentación y hábitat, salud, educación, los derechos humanos, personales y sociales y la solidaridad con y entre quienes padecen, así como el uso responsable y compartido de los bienes y recursos naturales. Por cierto entendemos y alentamos el compromiso de los creyentes evangélicos en el ámbito público y en la política, según sea su vocación. Pero a la vez entendemos que estas siguen siendo las prioridades para quienes tenemos el compromiso de anunciar “el Reino de Dios y su justicia” para todas las naciones.

Por la Federación Argentina de Iglesia Evangélicas

Néstor O. Míguez

Presidente


[1]  Juan 8:1-11; también Lucas 7:37-50; 2 Lucas 16:19-33; 3 Lucas 18:18-25; 4 Mateo 21:12-13; 5 Mateo 20: 26; 6 véase, por ejemplo, 1ª Corintios 5:10-13; 7 Lucas 4:18-19; 8 Marcos 1:14; 9  Marcos 6:34-44; 10 Mateo 25: 31-46.

Comunidades religiosas de nuestro país acercan reflexión al inicio del proceso electoral

En torno a la fiesta patria del 9 de julio, los representantes de las comunidades religiosas de nuestro país, acercamos estas reflexiones previas al inicio del proceso electoral. Elegimos esta fecha porque como comunidades creyentes valoramos hondamente las tradiciones. De las raíces viene la fuerza que nos hace crecer, florecer y fructificar.

En las fechas patrias cantamos en el himno: “Oíd el ruido de rotas cadenas”. Aquí no hay solo memoria del pasado, sino un anhelo de libertad. Estamos cantando un deseo, un sueño. Y la memoria de esta fecha es a la vez recuerdo de que no hay libertad sin fraternidad. Porque “nuestras” guerras de la Independencia son las mismas que condujeron a las independencias de los países vecinos y hermanos. El pueblo argentino nace en el espacio fraterno de la solidaridad latinoamericana que no puede ser borrado de la memoria histórica. Un pueblo que a lo largo de más de dos siglos se ha enriquecido por las diferentes migraciones, con sus riquezas culturales y religiosas.

Elegir autoridades nos pone frente a la inmejorable ocasión de entablar un diálogo acerca de nuestro presente y nuestro futuro, que represente la esperanza que tenemos para nuestro país. La cultura del diálogo como camino, el respeto del otro como conducta, y el tener dentro de cada proyecto a los que más sufren la pobreza y la exclusión como criterio y método, deben ser prioridades. No hay verdadera libertad sin fraternidad, y esta no se da sin la concreta realización de los derechos sociales.

El proceso electoral no debe significar una crisis, ya que es simplemente algo que ocurre indefectiblemente en las democracias. Ahora bien, es necesario revitalizar la democracia, no reduciéndola a un acto eleccionario. La democracia se atrofia, pierde representatividad, se va desencarnando si deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad y en la construcción de su destino. La política colabora para que el pueblo se torne protagonista de su historia y así se evita que las llamadas “clases dirigentes” crean que pueden dirimirlo todo.

A quienes aspiran a la responsabilidad que implica una candidatura, les pedimos presentar con claridad y realismo sus ideas y proyectos, sin caer en agresividades innecesarias que terminan desacreditando las propuestas. La política es la vocación más alta del hombre en comunidad y nos permite construir la anhelada fraternidad. Debiera revestir un carácter altruista y no reducirse a desprestigiar a los adversarios ni a un juego superficial de intercambios vanos. Podemos hacerlo.

La transparencia y honestidad personal, junto a la transparencia en el rol institucional de cada uno de los poderes tiene una relación indisoluble con el bienestar y la confianza de los ciudadanos. El funcionamiento deficiente de los poderes produce un alto costo social. El poder judicial en particular no debe dejar duda alguna de su plena independencia y desvinculación del ámbito político.

En asignaturas nodales, que constituyen el eje de las diversas problemáticas presentes en nuestra nación, y si queremos empezar un verdadero camino de recuperación, hay que salir de una vez por todas de la era del diagnóstico. Todos y cada uno de los habitantes de este

país sabemos que: la pobreza estructural, el narcotráfico, la creación de empleo, el cuidado de la vida, la crisis ambiental, la educación inclusiva, la inflación, la reivindicación de los adultos mayores y la protección absoluta de la niñez, son temas que se resuelven con políticas de estado más allá de la alternancia, entendiendo que los logros de cada período deben tener continuidad. La nación ya ha sido fundada, no se refunda ni cada cuatro ni cada ocho años.

Como comunidades creyentes podemos afirmar que la gloria de Dios es que el ser humano viva, es decir que se realice, que salga adelante, que crezca, que se desarrolle. Como hombres y mujeres de fe en el Dios Misericordioso, tenemos un compromiso profético en nuestro mundo de hoy. Nuestra tarea es ayudar a recordar que detrás de las cifras – a veces parecen preocupar sólo si suben demasiado-, y de las crisis, hay rostros, nombres e historias. Esto en una invitación permanente a poner en el centro de la acción social y política a las personas más desfavorecidas. Solo así será posible la amistad social y la fraternidad.

Monseñor Oscar Ojea, Presidente, Conferencia Episcopal Argentina (CEA)

Pastor Rubén Proietti, Presidente, Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA)

Pastor Néstor Míguez, Presidente, Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE)

Doctor Jorge Knoblovits, Presidente, Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA)

Sumer Noufouri, Presidente, Instituto Islam para la Paz

RESPUESTA A LA CARTA DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN

Buenos Aires, 8 de mayo de 2019

Sr. Presidente de la Nación Argentina

Ing. Mauricio Macri

S_/_D:

De nuestra consideración:

Hemos recibido con fecha del 6 de mayo del corriente año su carta con una invitación a acordar sobre ciertos puntos de consenso, mayormente referidos a cuestiones económicas.

En primer lugar, queremos reconocer positivamente el hecho de haber sido incluidos en esta convocatoria. Las iglesias evangélicas hemos sido ignoradas muchas veces cuando se han hecho llamamientos similares, y no deja de ser auspicioso que de esta manera se reconozca la pluralidad y diversidad religiosa en nuestro país. Es un camino que debemos seguir recorriendo hasta que se complete la plena libertad e igualdad religiosa.

También valoramos la búsqueda de consensos, puntos de partida comunes para la construcción de nuestro país. Sin embargo esos consensos no pueden ocultar que hay una pluralidad de enfoques posibles, intereses en pugna, situaciones sociales y culturales diversas que deben reflejarse en la amplitud de tales acuerdos. Insistir en que “hay un solo camino y es este” no permite luego elaborar un diálogo más fecundo. El primer punto de todo diálogo y consenso es establecer la agenda abierta de ese diálogo. Esperamos que ese diálogo se de y podamos participar del mismo.

Ya que se nos invita a expresarnos en torno de este posible acuerdo, aprovechamos para señalar nuestra posición, desde el Evangelio de Jesucristo, en torno de algunos de estos puntos, sin entrar en todos los detalles.

En cuanto a la legislación laboral y el sistema previsional, sin duda son perfectibles; la cuestión es la orientación con la cual han de modificarse. El Evangelio nos recuerda la dignidad de los trabajadores (1ª Timoteo 5:18) y el deber de cuidado de nuestros mayores (Levítico 19:32). Las recientes modificaciones legales en nuestro país y otros, por el contrario, han significado limitaciones de derechos laborales (que también son derechos humanos) y un perjuicio tanto económico como en otras prestaciones para nuestros mayores. Entendemos que toda reforma debe revertir esto y apuntar a mejorar la situación de nuestros trabajadores y las personas mayores.

En cuanto al respeto de leyes y contratos, por cierto que debe ser así. Pero desgraciadamente nuestro país conoce una lluvia de acusaciones cruzadas que revelan altos índices de corrupción, tanto en gobiernos anteriores como en el presente, que obligan a cuestionar la legitimidad de muchos de estos contratos y las modificaciones de las leyes por decretos de conveniencia.

Otro punto significativo es el décimo, el compromiso con los acreedores. Cabe recordar que hay una ineludible deuda social para con los sectores más postergados de nuestro pueblo. Nuestra primera deuda es con más de la mitad de los niños y niñas de nuestro país que viven en situación de pobreza y con necesidades básicas insatisfechas. No se puede pagar una deuda financiera con el hambre de nuestros niños y niñas: va contra toda ética evangélica, que por el contrario, reza por el “perdón de las deudas” y el camino de la gracia, tanto en lo espiritual como en lo económico (Deuteronomio 15:1-11).

Por lo demás, hay cuestiones técnicas o de política económica que son instrumentales y sobre las cuáles cabe diversidad de opiniones entre el pueblo evangélico. Lo que sí podemos reafirmar, a la luz del Evangelio, es que toda economía debe centrarse, no en el dinero (el apóstol Pablo nos recuerda que “el amor al dinero es la raíz de todos los males” –1 Timoteo 6:10– y que “la avaricia es idolatría”–Colosenses 3:5), sino en el ser humano, a quien Dios ama y en quienes se encarnó en Jesús, el Cristo, que se nos hace presente en los más débiles y vulnerables (Mateo 25:31-46). La  justicia de una nación se ve en cómo trata a los más humildes de sus habitantes.

Para nuestra fe bíblica el punto de partida es la acción de Dios mismo:

“El Señor hace justicia a los agraviados, y da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos; abre los ojos a los ciegos; Dios levanta a los caídos y ama a los justos. El Señor guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda sostiene, y trastorna el camino de los injustos” (Salmo 146: 7-9).

Le saludamos atentamente

Por la Junta Directiva de FAIE

Anibal Vassalli                   Néstor Míguez

Secretario                            Presidente

Asamblea Anual Ordinaria 2019

Este pasado sábado 13 de abril se desarrolló la Asamblea de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, con un clima de gran cordialidad y una muy buena participación. Tras un momento de oración a cargo de la Para. Sonia Skupch, se inició la sesión, dándose cumplimiento en tiempo y forma con todos los pasos legales que exigen las normas vigentes. La Asamblea incorporó dos nuevas asociadas: la Iglesia Mensajeros de Salvación, de alcance nacional (presentada por el Pr. Pablo Gomelsky, con dos delegados para esta Asamblea) y la Iglesia Familia Cristiana, de la provincia de La Rioja, presente a través de su pastor  Alberto Ferrando.

Al leerse y aprobarse la Memoria del año 2018 se destacó el lugar de la FAIE como espacio de encuentro y diálogo – también debate—evitando caer en dogmatismos o imposiciones, y su presencia en la sociedad aportando a la comprensión de la diversidad evangélica. Se destacó la recuperación de Ediciones La Aurora como una contribución a la difusión del pensamiento y la literatura de fe, y se mostró especial preocupación por la situación de la educación y la niñez, dándose apoyo a la creación de un Departamento de Educación y niñez, para acompañar a las iglesias en este ministerio, y colaborar en una sociedad donde casi el 50% de los niños y niñas vive en situación de pobreza.

También se presentó el correspondiente balance, que fue aprobado, el que mostró un ligero déficit debido a la fuerte inflación que sufrió nuestro país, especialmente en lo que hace a las tarifas de los servicios públicos. Sin embargo ello no pone en riesgo, por el momento, la situación económica de la institución, que se sustenta con la cuota de sus asociadas. Al presentarse el presupuesto para 2019 se mostraron las medidas tomadas para equilibrar las finanzas, se aprobó por unanimidad el incremento de cuota que nos permitirá funcionar normalmente, de no producirse una nueva crisis a nivel nacional. En todos los casos se destacó el aporte voluntario de los miembros de la Junta y la buena voluntad del personal de Secretaría y La Aurora para que la institución pueda continuar con sus tareas en forma regular.

Finalmente se realizaron las elecciones para la renovación parcial de la Junta Directiva, que quedó conformada de la siguiente manera para los próximos 2 años:

Presidente: Néstor Míguez (Metodista)

Vicepresidente 1º: Juan Ángel Gutiérrez (Anabautista Menonita)

Vicepresidente 2º: Osvaldo Corazza (Ejército de Salvación)

Secretario: Anibal Vassalli (C.C. Nueva Vida)

Pro-secretaria: Ana M. Velilla (Discípulos de Cristo)

Tesorero: Marcelo Castro (Misionera Pentecostal)

Pro-tesorera: Marcela Mercuri (C.C. Nueva Vida)

Vocales:

Mirta Teper (Cristiana Bíblica – coordinadora de La Aurora)

Juan José Barreda (Bautista – coordinación Dpto. de Comunicaciones)

Luis María Arman Bornes (Anabautista Menonita)

Leonardo Schindler (Evangélica Río de la Plata)

Gustavo Gómez (Luterana Unida)

Sergio Bertinat (Valdense)

María Laura Tolú (Metodista)

Suplentes:

Guillermo McKenzie (Presbiteriana San Andrés)

Claudio Bravo (C.C Nueva Vida)

Marcelo Gracía (Asociación La Iglesias de Dios ALIDD)

Sebastián Estanga (C.C. Nueva Vida)

Se expresó la gratitud a las personas que concluyeron su mandato. La reunión finalizó con un momento de oración a cargo del Pr. Pablo Gomelsky.

Néstor Míguez

Presidente

Liquidación stock libros de La Aurora anteriores al año 2000

Ediciones La Aurora estará liquidando el stock de libros anteriores al año 2000.
Desde el 25 de marzo al 30 de abril podrán pasar por Condarco 321, de lunes a viernes de 10 a 13.30 hs.
15 de abril de 14 a 17 hs.
 
A LOS CAUTIVOS LIBERTAD Girardet, Giorgio
APRENDIENDO A ENVEJECER Tournier, Paul
ASESORAMIENTO EN SITUACIONES DE CRISIS Stone, Howard
AYUDANDO AL NIÑO A COMPRENDER LA MUERTE Vogel, Linda
CAMINOS CON JESÚS Sarli, Faliciani
CELEBREMOS Kruger, R
COLOSENSES Y FILEMON Comblin, José
DIACONÍA Nº 1 Gonet, Adelina
DIACONÍA Nº 2 “
DIACONIA Nº 3 “
DIACONÍA Nº 4 “
DIACONÍA Nº 5 “
DIACONÍA Nº 6 “
EDUCACIÓN SEXUAL
EPÍSTOLA A LOS ROMANOS, LA A. M. Huner
ESTER Gallazi, Sandro
ÉXODO Ellison, H L
FE PARA CRISIS PERSONALES II “
FILIPENSES Comblin, José
GÉNESIS I Gibson, John C L
GÉNESIS II “
HAGEO Milton, Schwantes
HISTORIA DE UNA MISIÓN Tomás, Goslin
HISTORIA VALDENSE (tomo IV) Dalmas, M
INTIMIDAD Clinebel, H
ISAIAS 1-39 Croatto, Severino
ITINERARIO BÍBLICO II Pietrantonio, Ricardo
ITINERARIO BÍBLICO III “
LECTURA POLÍTICA DEL EVANGELIO Belo, Feranado
LEVÍTICO Knight, G A F
LIBERTAD CRISTIANA, LA Lutero, Martín
MITO DEL NIÑO FELIZ EL Klein, Carole
NÚMEROS Rigans, W
PENSAMIENTOS COMO LA GENTE Pietrantonio, Ricardo
RELATOS DE UNA HISTORIA Jorge, Tasín
RUT Mesters, Carlos
TENDRAN FE NUESTROS HIJOS? Ewesterhoff, John
TEOLOGÍA DEL NUEVO TESTAMENTO I Obermüller, Rodolfo
TEOLOGÍA DEL NUEVO TESTAMENTO III Obermüller, Rodolfo
TEOLOGÍA DEL NUEVO TESTAMENTO IV Obermüller, Rodolfo