El Te Deum Nacional y la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas

En ocasión de una nueva celebración de la fecha patria del 25 de Mayo, el gobierno nacional, como es de práctica, incluye un solemne Te Deum entre los actos oficiales. Este año nuevamente se realizará en la Basílica de Luján, y como ha ocurrido en los últimos tiempos, se ha invitado a otros credos a participar activamente, tomando parte en la ceremonia.

Una vez más la FAIE recibió esta invitación a través de su Presidente, quien suscribe. Como en anteriores ocasiones la decisión mayoritaria de su Junta Directiva fue la de aceptar esta invitación y tomar parte en dicho acto de culto.

La FAIE tiene una extensa trayectoria de diálogo y encuentro entre las distintas ramas del cristianismo, más allá de sus asociadas, por lo que la participación conjunta con la Iglesia Católica no es un hecho excepcional, como tampoco lo es formar parte de un Encuentro interreligioso. Es parte de nuestra historia y vocación.

También, a lo largo de su existencia, la FAIE ha participado de la esfera pública, haciendo suyas diversas causas que hacen a la justicia y la dignidad de las personas. Entre ellas, la búsqueda de una plena libertad e igualdad religiosa. En ese sentido mantiene actualmente, junto con otras federaciones de Iglesias evangélicas, un diálogo con diversas instancias de gobierno, procurando asegurar una legislación superadora de la ley de la dictadura (21475) hoy vigente. La voluntad de avanzar en este camino quedó demostrado en las históricas vistas que FAIE y ACIERA tuvieran con la Presidenta de la Nación. Aceptar esta invitación al Te Deum es parte de este diálogo, ya que esta inclusión de distintas comunidades de fe en la celebración muestra un reconocimiento a la presencia y aporte de las diversas expresiones religiosas al quehacer nacional. Rechazarla sería una actitud que antepone las diferencias a la posibilidad de encuentro y diálogo, y nuestra comprensión del Evangelio de Jesucristo es de apertura y amor por encima de las diferencias.

Sin embargo, ello no significa que resignamos nuestras convicciones, ni en materia de fe ni en nuestra comprensión de la necesaria separación de Iglesia y Estado. Nuestro anhelo es que, en la medida en que las distintas expresiones religiosas participen de los actos conmemorativos de fechas patrias, pueda hacerse sin privilegiar a ninguna de ellas. Quisiéramos que el lugar, modo de celebración y dirección de estos actos no siempre estuvieran centrados en la Iglesia Católica Romana, sino que pudiera rotarse entre distintos credos, manteniéndolos como actos interreligiosos. No queremos un estado atado a una iglesia en particular, ni tampoco un estado ateo que desconoce los aportes de las religiones. Buscamos un estado capaz de reconocer y valorar la diversidad religiosa, de hacer lugar al derecho de las minorías y que asegure también en este campo, como lo hace en otros, mayor justicia, libertad e igualdad para todos y todas.

Por ello, con unción y humildad tomaremos nuestro lugar en este Te Deum. Estaremos orando, junto con otros credos, alabando a Dios en nuestros corazones, pidiendo la bendición de Dios sobre nuestra Patria y el bienestar de nuestro pueblo, especialmente de los más vulnerables y expuestos, de quienes han sido avasallados y  víctimas de la violencia o de la corrupción. Lo hacemos sin dejar de lado nuestras convicciones, sin renunciar a nuestro derechos y búsqueda de mayor igualdad, de separación de Iglesia y Estado, como un paso en un camino en el que aún queda mucho por recorrer.

Quiera el Espíritu de Dios guiarnos en este camino, iluminar nuestros pasos y darnos de su fuerza y su amor, a nosotros y a todo el pueblo argentino.

por la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas


Néstor Míguez

Presidente