Las iglesias y el prejuicio “anti-sectas”

Logo FAIELa provincia de Córdoba ha sancionado una ley, Ley Provincial 9891, llamada de Prevención y Asistencia a las Víctimas de Grupos que usan Técnicas de Manipulación Psicológica”, pero más comúnmente nombrada como “Ley anti-sectas”. En la ciudad de Río Tercero se pretende aplicar esta ley, a la que consideramos un avance desmedido sobre la libertad de cultos, a una congregación Bautista integrante de la Confederación de Iglesias Bautistas de la República Argentina y a su pastor Marcelo Nieva, entidad que es reconocida y que cuenta con sus correspondientes registro y documentación legal. Como Federación Argentina de Iglesias Evangélicas denunciamos esto como persecución religiosa y una afrenta a la libertad de cultos y a la igualdad jurídica de todos los habitantes. Este hecho es una prueba flagrante de la desmesura de esta ley y de la arbitrariedad que produce. No podemos sino repudiar este hecho y confiar en que las autoridades correspondientes desestimen a la brevedad esta y cualquier otra acción jurídica basada en el prejuicio y la discriminación religiosa. Solidarios con la comunidad Bautista de Río Tercero, levantamos nuestra voz para que cese este acto persecutorio a la brevedad.

No cabe duda que toda sociedad busca protegerse frente a los abusos, fraudes y perversiones, algunas de las cuales se esconden bajo ropaje religioso. Sin embargo, históricamente, la persecución, legal o ilegal, de “las sectas” ha provocado prejuicios, daños irreparables y miles de víctimas inocentes. El judaísmo en varias oportunidades históricas, el mismo cristianismo bajo el imperio romano, los valdenses, las iglesias puritanas, los cultos de los pueblos originarios o las religiones afroamericanas, por citar sólo algunos ejemplos, han sido objeto de la calificación de secta y perseguidos como tales. Las minorías religiosas muchas veces han visto cercenadas su libertad y sus vidas en riesgo por estos prejuicios. Muchos son los mártires del prejuicio religioso como para justificar con leyes arbitrarias la represión religiosa.

Conformar un grupo religioso o sostener una creencia, cualquiera que ella sea, es parte de la libertad de culto que consagra nuestra Constitución Nacional. Si algún grupo o asociación religiosa, o algunos de sus miembros, cometen delitos tipificados en nuestros códigos y cuerpos jurídicos, estos deben ser juzgados como tales y no por sus creencias o su culto. La pretensión de leyes específicamente “anti-secta” es una invitación a la arbitrariedad y la descalificación religiosa, al abuso y a la persecución. Por ello mismo expresamos claramente nuestra disconformidad con esta ley provincial en Córdoba y con la pretensión de establecer leyes similares a nivel nacional. Por el contrario, abogamos para que se considere a la brevedad una ley de libertad e igualdad religiosa, cuyo proyecto ya ha sido presentado por nosotros y otros cuerpos religiosos ante las autoridades nacionales.

Por la Federación de Iglesias Evangélicas de la República Argentina:

Presi y Secretario FAIE 2013