La Iglesia y la Guerra

Logo FAIE 2                                                                                                
                                                     Buenos Aires, Octubre /2015

¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes?
¿Acaso no vienen de sus pasiones, las cuales luchan dentro de ustedes mismos?
Santiago 4.1 (RVC)

La compleja geopolítica contemporánea exhibe tácitamente los estrechos vínculos comerciales que existen entre agresores y agredidos. Estos generan ganancias, en parte reinvertidas en aprovisionar ejércitos para nuevas batallas.

Las bombas, que no discriminan entre los amantes de la guerra y quienes de ella huyen, producen una estela de muerte, bruma que envuelve a los unos y a los otros.

Fotografías del horror: yertos niños ahogados en las playas, hospitales bombardeados, caravanas de desterrados y barcos sobrecargados de fugitivos aterrados sacuden, por un instante, la cauterizada conciencia de la humanidad, saturada de información para nada inocente.

Todos los bandos en pugna reclaman para sí la inocencia, enarbolan sus derechos como justos, exacerban pasiones nacionalistas y aseguran estar respaldados por algún dios.

La pregunta de Santiago nos llama a la reflexión, pues Dios no convoca a guerra alguna. Son las pasiones humanas las que obedecen a sus codicias, madres de las contiendas.

Demagogos convencen a unos insuflándolos de divinos patriotismos; otros se encuentran presos del sistema bajo sentencia “legal”. Ambos son conducidos hacia la muerte propia o ajena, la cual finalmente asesina, pues el que mata, muere. Dijo el Predicador hablando en nombre de Dios:

El que peca contra mí, se daña a sí mismo; el que me aborrece, ama a la muerte.
Proverbios 8.36 (RVC)

Velando por la paz en Siria, vemos con estupor cómo los bandos en pugna reciben el aliento religioso que exacerba posiciones. Hacemos un llamado a la Iglesia, a líderes religiosos y a los pueblos de la tierra, a meditar en las palabras de nuestro Señor Jesús:

La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da.
No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.
Juan 14.27 (RVC)

Creemos que es desarmando a la guerra como se consigue la paz. Ella debe nacer en los corazones en pugna. Desbaratemos odios y avaricias, razones de la guerra, anunciando a la humanidad la reconciliación con Dios.

Convocamos a todos los amantes de la paz a elevar nuestra voz contra las acciones miserables y bélicas de los Estados. Denunciemos, incluso, el silencio cómplice e indiferente de aquellos que no participan en la contienda.
Socorramos a las víctimas sin preguntar a qué bando pertenecen, apoyemos las decisiones de los países que acudan en rescate de ellas.
No dudemos de manifestarnos contra la guerra, neguémonos a prestar todo tipo de colaboración ideológica o de hecho que la sustente.

No son días para el silencio ni el miedo, quitemos de nuestra alma toda turbación, como nos lo dijo el Señor Jesús; recibamos y propaguemos su paz,
la cual no proviene del uso de las armas, tal como el mundo –Estados y Naciones– pretenden imponer.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción,
y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
1ª Corintios 15.54 (RV1960)

Néstor O. Míguez – Presidente FAIE

Guillermo Prein -Vicepresidente 1º FAIE

5 pensamientos en “La Iglesia y la Guerra

  1. Pregunto alguno de Uds estuvo en una guerra? es fácil escribir cómodamente desde su casa… me parece que ninguno vivio algo asi, Imaginen esto: su país invadido por este grupo de “salvajes desquiciados” imaginen que mataron a su padre, secuestraron a su hermano, violan niñas capturadas y se acercan a tu barrio, a tu casa, el gobierno te pide ayuda para defender lo que queda de tu sociedad, lo que queda de la civilización que te rodea, para que defiendas tu familia, y el gobierno te provee armas y ayuda, tus vecinos se unen y te pide que los ayudes a ponerles un poco de freno a estas “bestias” mientras los niños y mujeres huyen a lugares “un poco mas seguros” ¿VOS QUE HACES?
    Por favor me gustaría escuchar comentarios serios, coherentes, por favor. No es muy loco lo que planteo, ocurre a diario en esos lugares. me gustaría ver tu respuesta mientras seguís cómodamente escribiendo frente a la pantalla.
    Bendiciones.
    Antonio Alegre
    antonioa2000@hotmail.com

  2. me gusta leer escritos que edifiquen a las personas que como yo, necesita oir y leer comentarios inteligentes, gracias DIOS los bendiga

  3. Y un día, el ser humano descubrió el FRAKING.
    El sistema es muy caro, pero así como Moisés sacó agua de las rocas, el FRAKING saca petróleo de las rocas.
    Es muy caro, pero como el petróleo estaba inflamado en su precio, el negocio era redondo.
    Los dueños del petróleo tradicional no se quedaron de brazos cruzados: bajaron ese precio inflado, para que el FRAKING resulte una mala inversión.
    Neuquén, Santa Cruz y otras provincias argentinas pagaran el daño ambiental pronto, cuando las petroleras del FRAKING abandonen la zona, por falta de ganancias pornográficas.
    Entonces, es nesario -diría el sultán riojano- apoderarse rápido de los pozos que dan petróleo en forma tradicional y barata, para luego volver a inflar los precios.
    Y allí está Siria destruida. Hoy son ellos, pero podemos ser nosotros en la América del sur.
    Esta falta de paz, esta guerra de no-se-quién contra no-se-quién, no tiene contenidos religiosos; ésta es una guerra comercial y se define en un balance entre el debe, el haber y el saldo final. Y si el número cierra, chau Siria, Argentina, Líbano o Madagascar.
    Lo que sí puede ser “religiosa” es la paz, en un sentido claro, concreto, donde las religiones que aspiran a una vida integralmente sana, levante su voz, su oración, sus cuerpos, sus vidas, para frenar esta barbarie capitalista.
    El silencio es cómplice. La inacción, pecado. Los viejos le dicen “pecado de omisión” o algo así.
    Y asustar a la gente con “cucos, brujas, ogros, terribles personajes imaginarios” (Les Luthiers), para justificar una matanza nueva sobre la otra nueva matanza, por motivos religiosos, es atentar contra el Dios de la Vida, mirado desde cualquier óptica religiosa.
    Matar, siempre, es ser cómplice de Caín, quién ejecutó al 25% de la humanidad.
    Todavía estamos a tiempo de salvar a Abel de Siria.
    Paz.

    • Hola Andrés Eidelson es cierto lo que explicas del fraking, pero en todo el asunto hay algunos factores que no mensionas: 1) ISIS puede armarse mantenerse y expandirse gracias al petróleo que roba de los pozos que va conquistando y lo vende a bajo precio a varios países como Turquia y otros que son tan culpables de la situación como ISIS mismo. 2) Todas las armas que usan estas “bestias” no las fabrican ellos, sino potencias industrializadas, también culpables de esta situación. 3) La raíz de los males es el amor al dinero, dinero que da la venta de petróleo, y todos se razgan las vestiduras pero esas ganancias las incentiva el consumo de combustibles y casi nadie toma conciencia al comprar terrible 4 x 4 con motor de 16 válvulas y 4 litros de consumo por 10km, pero claro el soberbio “homo sapiens” quiere andar por la calle “con lo mas grande” ooohhh.
      Tampoco cuidamos el consumo de luz, ni el agua y lavamos el auto usando 5 mil litros, ni reciclamos la basura, ni usamos el transporte publico ni la bici. Como dijeron desde un pulpito “somos hijos del Rey y debemos andar con lo mejor en la calle”
      Antonio Alegre
      antonioa2000@hotmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *